jueves, 4 de octubre de 2018

Despido procedente: Indemnización y paro

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El despido procedente no es otra cosa que un despido bien justificado por parte de la empresa; a veces con indemnización, y otras veces sin indemnización, pero siempre con derecho a paro.

En este artículo voy a explicar los requisitos para que un despido sea declarado procedente y sus consecuencias legales en relación a la indemnización y el paro del trabajador.

Existen varios tipos de despido, que en el caso de despidos individuales, principalmente podemos dividir en dos:

1. El despido disciplinario: cuando el trabajador comete una falta disciplinaria muy grave.

2. El despido objetivo: cuando la empresa amortiza puestos de trabajo justificándolo con una causa objetiva (económica, técnica, organizativa o productiva), por ejemplo, cuando se compra una nueva máquina que sustituye la mano de obra humana. Este despido también se puede realizar por otras causas que se recogen en el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores.

Tanto el despido disciplinario, como el despido objetivo, pueden ser procedentes, improcedentes o nulos.

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Requisitos para el despido procedente

Tanto el despido objetivo como el despido disciplinario pueden ser declarados procedentes o improcedentes. La diferencia sencillamente es si el despido está justificado o injustificado; es decir, si la causa que ha alegado el empresario es cierta, demostrable y proporcional con la decisión de despedir al trabajador.

Hay que valorar cada caso de despido de forma individualizada.

En caso de despido disciplinario: ¿Realmente el trabajador ha cometido una falta disciplinaria muy grave (por ejemplo, robar material de oficina, insultar a un cliente, etc)? ¿La empresa puede demostrarlo? ¿Es proporcional el despido con la falta disciplinaria cometida, o se podía haber impuesto una sanción menor, como la suspensión de empleo y sueldo? 

Todo esto son preguntas que debe hacerse el trabajador para valorar si su despido disciplinario es procedente o improcedente.

En el caso de un despido objetivo: ¿Realmente existe una causa objetiva, por ejemplo, la empresa ha perdido uno de sus clientes más importantes? ¿Puede demostrarlo la empresa? ¿Es proporcional la causa objetiva con el despido? Es decir, imaginemos que una empresa pierde un cliente que compra el 10% de la producción de su fábrica, y la empresa despide al 50% de sus operarios, existe una desproporción entre la causa objetiva y la medida empresarial.

Indemnización en caso de despido procedente

La indemnización en caso de despido disciplinario procedente, son 0 euros.

La indemnización en caso de despido objetivo procedente, son 20 días de salario por cada año trabajado en la empresa, con un tope de 12 mensualidades. Además, esta indemnización debe pagarse en el mismo momento del despido, sin necesidad de que el trabajador impugne judicialmente el mismo.

En cualquiera de ambos casos, el trabajador tiene 20 días para impugnar el despido y conseguir que se declare improcedente. 

Paro en caso de despido procedente

En cualquier caso de despido, ya sea procedente o improcedente, el trabajador tiene derecho a cobrar el paro. Incluso en caso de despido disciplinario procedente, el trabajador tiene derecho a cobrar el paro.

Los únicos casos en los que el trabajador no tiene derecho a cobrar el paro, son: la baja voluntaria, y el despido de mutuo acuerdo, es decir, una extinción del contrato preacordada entre empresa y trabajador.


Por cierto, a todo esto, tengo que ver la película Despido Procedente. Soy fan de Imanol Arias y aún no la he visto. 


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