viernes, 12 de octubre de 2018

Despido por robar en la empresa

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Vaya por delante que en el título de esta entrada he utilizado el termino "robar", porque es el que se utiliza más habitualmente de forma coloquial. Pero lo que más frecuentemente se comete en las empresas, -y que es motivo de despido disciplinario-, son hurtos o apropiaciones indebidas, y no robos (para los cuales se deben forzar las cosas o mediar violencia o intimidación).

Obviamente, robar, hurtar o apropiarse indebidamente de patrimonio de la empresa es una falta disciplinaria muy grave (denominada transgresión de la buena fe contractual), que se puede sancionar con el despido disciplinario. Eso sí, habrá que valorar a dos cuestiones fundamentales:

1. La gravedad de los hechos, pues no es lo mismo apropiarse indebidamente de la recaudación semanal de la empresa en caja, que hurtar dos gomas de borrar y un bolígrafo.

2. La capacidad del empresario para demostrar el robo, hurto o apropiación indebida del trabajador.

Además, la empresa puede reclamar al trabajador la restitución o el valor económico de lo robado, hurtado o apropiado, y podrá presentar una denuncia o querella criminal contra el trabajador, que se solventará en la vía penal por la comisión del delito.

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Vamos a analizar a continuación las cuestiones resumidas en la primera parte de este artículo.

Gravedad de los hechos

Como ya se ha citado, no es lo mismo hurtar una goma de borrar, que apropiarse de la caja semanal de la empresa.

Para que el despido esté justificado, el trabajador tiene que robar en la empresa (usando violencia o forzando las cosas), hurtar o apropiarse de patrimonio empresarial por un valor relevante.

Si el trabajador ha hurtado una libreta y una grapadora, existen otras sanciones para aplicar, por ejemplo, una suspensión de empleo y sueldo.

Si se impone al trabajador un despido disciplinario desproporcionado, sería declarado improcedente, y el trabajador tendrá derecho a cobrar la correspondiente indemnización por despido de 45/33 días de salario por cada año trabajado (o a ser readmitido).

Obligación de la empresa de demostrar los hechos

La empresa tiene la carga de la prueba. Obviamente, en nuestro sistema judicial no prosperan despidos disciplinario, ni ningún tipo de acusación, que no esté avalada por pruebas.

El trabajador tiene presunción de inocencia, tanto en la vía laboral, como en la vía penal, y por lo tanto, debe ser la empresa quien demuestre que ha robado, hurtado o se ha apropiado indebidamente de patrimonio empresarial.

Si la empresa no consigue demostrar los hechos, y la gravedad de los mismos, el despido sería declarado improcedente, y el trabajador tendrá derecho a cobrar la correspondiente indemnización por despido de 45/33 días de salario por cada año trabajado (o a ser readmitido).


Delito penal

Tanto el robo, como el hurto, como la apropiación indebida, son delitos tipificados en el Código Penal.

Normalmente, los despidos efectuados por estas causas, van acompañados de una denuncia o querella penal contra el trabajador.

Las penas son las siguientes:

El hurto (art. 234 y ss del Código Penal) se castiga con multa de 1 a 3 meses si el valor de lo hurtado no excede los 400 euros, y con penas de prisión de 6 a 18 meses si el valor de lo hurtado supera los 400 euros, o de 1 a 3 años si se dan circunstancias que agravan la pena (art. 235 CP: especial gravedad, productos de primera necesidad, con valor artístico, etc).

El robo (art. 237 y ss del Código Penal) se castiga con penas de 1 a 3 años de prisión, o de 2 a 5 años si se dan circunstancias que agravan la pena (art. 235: especial gravedad, productos de primera necesidad, con valor artístico, etc).

La apropiación indebida (art. 253 y ss del Código Penal) se castiga con multa de 1 a 3 meses si el valor de lo apropiado no excede los 400 euros, o de 6 meses a 3 años si el valor de lo apropiado supera los 400 euros, así como penas de 1 a 6 años de prisión, cuando concurran circunstancias de especial gravedad (art. 250 CP: especial gravedad, se abuse de la firma de otro, etc).

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