miércoles, 17 de octubre de 2018

Despido por bajo rendimiento del trabajador

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Cuando un trabajador deja de cumplir sus obligaciones intencionadamente, la disminución voluntaria, grave y continuada del rendimiento del trabajador, puede ser motivo de despido disciplinario. 

Sin embargo, esta modalidad de despido disciplinario es sin lugar a dudas la más utilizada fraudulentamente por las empresas.

El despido en nuestro país tiene que formalizarse por escrito y alegando alguno de los motivos que contemplan el Estatuto de los Trabajadores y los convenios colectivos. Cuando las empresas no tienen motivo alguno para despedir a un trabajador, suelen inventarse que ha disminuido su rendimiento de trabajo, para simular un verdadero despido disciplinario.

Que este despido se utilice fraudulentamente por las empresas, no quita que la disminución del rendimiento de trabajo grave y culpable por el trabajador, sea realmente un motivo de despido disciplinario; porque verdaderamente lo es; eso sí, siempre que cumpla los requisitos legales que vamos a explicar a continuación, de lo contrario, el despido será declarado improcedente y el trabajador podrá cobrar la correspondiente indemnización por despido o conseguir la readmisión en la empresa.

Si necesitas consultar o contratar a un abogado laboralista, puedes escribir a través del buzón de consultas.


El despido por disminución del rendimiento de trabajo

Al trabajador se le debe exigir un determinado rendimiento de trabajo, siempre que este sea proporcionado y acorde a su categoría profesional.

La posibilidad de despedir a un trabajador que disminuye su rendimiento de trabajo, está pensada para aquellos trabajadores que "por sus genitales" han dejado de cumplir sus obligaciones y de rendir lo que se espera de ellos. 

Se trata de una disminución del rendimiento provocada intencionalmente por el trabajador, venga originada por el motivo que sea; en ocasiones porque el empresario se niega a subirle el sueldo, a darle un ascenso, o por cualquier otro descontento. 

Para determinar la disminución del rendimiento de trabajador, hay que comparar el rendimiento del trabajador al que se pretende despedir, con el rendimiento de un trabajador en una posición comparable; similar categoría profesional y funciones.

Despido improcedente por disminución del rendimiento de trabajo

Existen determinadas circunstancias que pueden eximir al trabajador de responsabilidad, y por tanto, pueden provocar un despido improcedente, con su correspondiente indemnización de 45/33 días de salario por año trabajado, o la readmisión en la empresa.

No se puede despedir a un trabajador al que se le impone un rendimiento de trabajo unas obligaciones imposibles de conseguir.

Además, la disminución del rendimiento debe ser grave y continuada. No se puede despedir a un trabajador que ha tenido una mala tarde y no ha rendido lo suficiente.

Tampoco se puede despedir al trabajador, cuando la disminución del rendimiento es por causas ajenas a su voluntad. Por ejemplo, imaginemos un comercial que vende un producto que pasa de moda, obviamente, las ventas caerán en picado, porque nadie querrá comprar el producto, pero siendo este causa ajena a la voluntad del trabajador, por lo que no podrá argumentarse que su rendimiento de trabajo ha disminuido voluntariamente, y en consecuencia, no se podrá despedir al trabajador.



Despido falso

En ocasiones, como he comentado en la primera parte del artículo, las empresas utilizan este despido de forma fraudulenta, alegando sucintamente "el trabajador ha disminuido voluntariamente su rendimiento de trabajo", sin más explicación, siendo este motivo de despido falso e incierto, una invención del empresario.

Algunas empresas lo hacen así, para simular un verdadero despido disciplinario, e intentar privar al trabajador de su indemnización. Podrían inventarse cualquier otra cosa, pero la disminución, suena más creíble. A algunos trabajadores se la pueden colar, pero a los que estamos más curtidos en derecho laboral, es imposible que nos atropellen con un despido de este tipo.

Cuando el trabajador sabe que el despido es inventado, y que no existe tal disminución del rendimiento, tiene que ponerse en manos de un abogado, para impugnar el despido sin miedo y cobrar su indemnización. 

Si habéis sido despedidos, os invito a contactar a través del buzón de consultas de esta web.

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