jueves, 23 de agosto de 2018

Conseguir una incapacidad permanente total

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La incapacidad permanente total inhabilita al trabajador para realizar su profesión habitual, cuando este padece una lesión o a una enfermedad, que limitan su capacidad física o sensorial, y que le impiden desarrollar su jornada laboral con normalidad.

No se trata de sentirse completamente impedido para trabajar, el en la profesión habitual. Aunque las limitaciones del trabajador no sean extremas, debe reconocerse la incapacidad permanente cuando este no puede desarrollar su jornada laboral dentro de unos parámetros de normalidad.

Sin embargo, esta incapacidad limitativa para la profesión habitual, no impide que el trabajador pueda desarrollar otras profesiones compatibles con estado de salud, y cobrar tanto su pensión por incapacidad, como un salario por su trabajo en una profesión distinta. Por ejemplo, un albañil con una grave desviación de columna que no puede seguir levantando peso, ni soportando esfuerzos físicos, pero empieza un trabajo como diseñador gráfico, completamente compatible con sus lesiones.

Con el reconocimiento de la incapacidad permanente total, se reconoce de forma automática, un grado de discapacidad del 33%, lo cual también facilita el acceso a distintas bonificaciones para la contratación de trabajadores discapacitados.

Vamos a analizar en este artículo, diversos aspectos sobre la incapacidad permanente total. 

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Posibles causas de incapacidad permanente total

Lo primero que se preguntan los trabajadores es ¿Tengo motivos para pedir una incapacidad permanente total?

Es una pregunta de difícil respuesta. Hay que valorar las posibles causas de incapacidad permanente total de forma individual, y contrastando la enfermedad o lesión, con la profesión que desarrolla el trabajador, pero a título de ejemplo, podemos citar algunas causas constitutivas de incapacidad total:

1. En cuanto a la pérdida de extremidades como la mano, el brazo, dedos, pie, etc. La pérdida de visión, hernias, etc., se utiliza a modo orientador el antiguo reglamento de accidentes de tráfico, para considerar determinadas lesiones como incapacitantes.

2. En cuanto a la fibromialgia, hay que valorar el caso concreto, su simple declaración no es por sí sola incapacitante. Debe ser severa, provocar continuas bajas médicas, llevar aparejada severos dolores, etc.

3. La depresión puede ser causa de incapacidad permanente total para trabajadores que atiendan al público, por ejemplo, camareros, recepcionistas, etc. Las depresiones severas con intento de suicidio, merma cognitiva, etc., son causa de incapacidad permanente absoluta.

4. El alcoholismo también ha sido motivo de incapacidad permanente total, valorando el caso concreto y la profesión habitual del incapacitado.

5. La pérdida de visión de un solo ojo, también puede ser constitutiva de incapacidad permanente total, por ejemplo, para conductores.

¿Qué ocurre con mi contrato de trabajo una vez me declaran incapacitado total?

La incapacidad permanente total puede suponer:

- La extinción definitiva del contrato de trabajo, cuando la incapacidad permanente es previsiblemente definitiva.

- La suspensión del contrato de trabajo, cuando existen probabilidades de mejoría y reincorporación en la empresa.

La notificación del Instituto Nacional de la Seguridad Social, que declara la incapacidad permanente, citará si es definitiva o revisable por posible mejoría.

Ni la extinción de la suspensión en este caso dan derecho a indemnización por despido, pero la empresa sí debe finiquitar al trabajador incapacitado (vacaciones no disfrutadas, pagas extra no percibidas, etc).




Cuantía de la pensión por incapacidad permanente total.

La cuantía que cobrará el pensionista cuando se declare su incapacidad permanente total, es del 55% de la base reguladora, que puede incrementarse hasta el 75% de la base reguladora en los casos que explicaré en el apartado siguiente.

Pero ¿Cómo se calcula la base reguladora? Depende de si la incapacidad permanente está originada por una enfermedad o accidente común, o una enfermedad o accidente de trabajo.

El cálculo es complejo, pero para hacernos una idea:

En caso de enfermedad común, para el cálculo de la base reguladora se tienen en cuenta las últimas 96 bases de cotización, actualizadas según el IPC. Para los periodos no cotizados se aplica la integración de lagunas (las primeras 48 se rellenan con el 100% de la base mínima de cotización, y las siguientes con el 50% de la base mínima de cotización).

En caso de accidente no laboral estando de alta o asimilada, para el cálculo de la base reguladora se tienen en cuenta 24 bases de cotización que elige el interesado entre los 7 últimos años.

En caso de accidente de trabajo o enfermedad profesional, la base reguladora se halla con el salario del último año.

Y al resultado de la base reguladora en cada caso, se les aplican los porcentajes que he citado del 55% ó el 75% según el caso, y de ello resulta la pensión por incapacidad permanente total.

Incapacidad permanente total del 75% para mayores de 55 años.

Para trabajadores mayores de 55 años con dificultades para acceder a un empleo compatible, debido a la edad, la falta de preparación o diversas circunstancias, se puede incrementar un 20% la pensión del incapacitado, hasta percibir un 75% de la misma base reguladora que sirvió para calcular su pensión inicial, tal y como se ha explicado en el apartado anterior.

Si el trabajador consigue un trabajo por cuenta ajena o por cuenta propia, el incremento del 20% queda en suspenso.




Compatibilidad entre la pensión por incapacidad total y un trabajo.

La incapacidad permanente total, inhabilita al trabajador para su profesión habitual, pero nada impide que se dedique a otras profesiones distintas a la suya, siempre que no sean incompatibles con las lesiones o enfermedades que padece.

El trabajador-pensionista podrá cobrar simultáneamente su pensión por incapacidad total y el salario por su trabajo compatible.

Debe comunicarse al Instituto Nacional de la Seguridad Social la intención de compatibilizar trabajo y pensión, pues de lo contrario se puede sancionar al pensionista con la pérdida de un mes de pensión, y la devolución de lo cobrado indebidamente.

Es interesante conocer esta posibilidad a todo detalle, para lo puedes consultar este artículo que enlazo.

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