jueves, 26 de julio de 2018

¿Qué es el SMAC o CMAC?

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En este artículo voy a explicar brevemente algunas características sobre el Servicio de Mediación, Abritraje y Conciliación (SMAC), también denominado en algunas provincias con distintas denominaciones, como Centro de Mediación, Abritraje y Conciliación (CMAC), TAMIB (Baleares), o ORACLE (Cantabria).

Se trata de un organismo público que tiene como finalidad la celebración de actos de conciliación entre trabajadores y empresas, a fin de intentar alcanzar acuerdos amistosos a pronto plazo, y evitar procesos judiciales, que son más lentos y costosos para ambas partes.

El funcionamiento es sencillo; el trabajador, presenta una demanda de conciliación en el SMAC, se le cita junto a la empresa en un plazo aproximado de 15 días (salvo provincias con retraso), y se intenta llegar a un acuerdo. Si existe acuerdo, se redactan los términos del mismo en un acta. Si no existe acuerdo o la empresa no comparece al acto de conciliación, queda abierta la vía judicial.

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Evitación del proceso judicial

El trabajador no puede acceder a la vía judicial sin antes intentar una conciliación con la empresa en el SMAC.

Esta obligatoriedad es general para todo tipo de reclamaciones: despidos, reclamaciones de cantidad (salarios impagados, horas extra, etc), reclamación de derechos (pluses según convenio, por ejemplo, antigüedad, toxicidad, penosidad, idiomas, etc), reconocimiento de categoría profesional superior, sanciones disciplinarias, acciones de reingreso por excedencia, etc.

Sin embargo, existen excepciones, en las que el trabajador tiene exceptuada la obligación de acudir al SMAC, pudiendo presentar directamente una demanda judicial. Por ejemplo: tutela de derechos fundamentales (acoso laboral, acoso sexual, libertad sindical, etc), vacaciones, movilidad geográfica, modificación de las condiciones de trabajo, conciliación de la vida familiar y profesional, por ejemplo, solicitud de reducción de jornada, etc. Estas excepciones se recogen en el art. 64 de la LRJS.

Sin embargo, para la mayoría de materias laborales el SMAC es obligatoria. En caso de desacuerdo en la conciliación, o de que la empresa no asista al acto de conciliación, el trabajador tiene abiertas las puertas para iniciar un proceso judicial.




Puntos muy importantes a tener en cuenta

- FOGASA no reconoce ni paga las indemnizaciones por despido acordadas en el SMAC, por lo que en caso de despido, si no se tiene certeza sobre la solvencia de la empresa, es mejor cerrar el SMAC sin acuerdo, y seguir la vía judicial (donde ambas partes podrán llegar a un acuerdo, que sí reconocerá FOGASA). De no hacerse así, si la empresa finalmente es insolvente, y el trabajador se ve obligado a acudir a FOGASA, perderá toda su indemnización.

- La presentación de la demanda de conciliación en casos de despido o sanción disciplinaria, suspende el plazo de 20 días hábiles para demandar, hasta la celebración del acto de conciliación, oque debe celebrarse como máximo 15 días hábiles más, transcurridos los cuales, se reanuda el plazo de 20 días hábiles para acudir al Juzgado. Por tanto, es importante tener en cuenta estos plazos en aquellas provincias donde el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación, SMAC trabaja con retraso.

domingo, 1 de julio de 2018

Salario bruto y salario neto

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El salario que se acuerda en el contrato de trabajo, salvo que se especifique lo contrario, se expresa en cantidades brutas, de las que habrá que descontar las correspondientes cotizaciones a la Seguridad Social y retenciones por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Lo mismo ocurre con las tablas salariales y otros complementos salariales que regulan los convenios colectivos, que expresan las cantidades en bruto, debiendo descontarse las cotizaciones y retenciones oportunas.

De este modo, del total de las retribuciones que aparecen en la nómina, el trabajador deberá pagar las correspondientes cotizaciones, y el IRPF que le corresponda según sus circunstancias personales. El obligado a retener e ingresar dichas cantidades, es el empresario. 

Habitualmente, las cotizaciones que los trabajadores deben aportar a la Seguridad Social son el 4'7% (contingencias comunes), el 1'55% (desempleo) y el 0'1% (formación). Pueden consultar en el siguiente enlace.

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Responsabilidad por no deducir cotizaciones del salario bruto

En caso de no pagar las cotizaciones en el momento oportuno, y hacerlo en un momento posterior, el empresario será responsable de dicha irregularidad, y estará obligado al pago de las mismas, quedando el trabajador liberado de dicha obligación, y no pudiéndole exigir el pago. Tampoco es posible, incrementar las retenciones por IRPF, para compensar carencias en nóminas anteriores. Igualmente, el empresario es responsable de estas irregularidades.

Esto ocurre, por ejemplo, en situaciones en las que la empresa actúa de forma fraudulenta, no dando de alta a los trabajadores en la Seguridad Social, o manipulando conceptos salariales, haciéndolos constar como conceptos extrasalariales, por ejemplo, dietas.

Aportaciones del empresario a la Seguridad Social

Por su parte, la empresa también paga la cuota patronal de cotizaciones. Habitualmente dichas cotizaciones son 23,60% (contingencias comunes), el 5'5% (desempleo) y el 0'6% (formación).

Recientemente, debido a un cambio legislativo, es correcto que en las nóminas se señale tanto las cotizaciones que paga el empresario, como las que pagan los trabajadores.
 

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