martes, 30 de mayo de 2017

Derecho a cobrar las dietas

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Algunas empresas pagan dietas a sus trabajadores, bien de forma regular o de forma puntual. Algunas de estas dietas se consideran salario en especie (tickets restaurante o vales comida). Otras no (las compensaciones extrasalariales para compensar gastos de desplazamiento por razón de trabajo). Dependiendo de la consideración que tengan, tendrán un tratamiento distinto. En este artículo vamos a ver las características de cada una de ellas, y vamos a explicar como se determina su cuantía.

1. Servicio de comedor o cheques restaurante: Algunas empresas retribuyen a los trabajadores con cheques restaurante o vales de comida, que sirven al trabajador para canjearlos en el propio comedor de la empresa o en algún local hostelero externo. Estos cheques restaurante se consideran salario en especie cuando se entregan de forma fija y periódica, independientemente de que el trabajador les dé uso o no. Están exentos de IRPF hasta el límite de 9 euros diarios, debiendo tributar por el exceso de valor. Al tratarse de un concepto salarial, se incluyen en la base de cotización por su valor íntegro, y se incluyen también en la base reguladora para el cálculo de la indemnización por despido (o análogas).

2. Compensación de dietas de viaje: Se trata de gastos puntales que el empresario compensa al trabajador, por los gastos derivados de un desplazamiento puntual o temporal por razón de trabajo, a un lugar distinto a aquel donde habitualmente trabaja el empleado (al igual que los gastos de locomoción). Estas compensaciones quedan no están consideradas salario, son un concepto extrasalarial, lo cual comporta que se excluyen de la base de cotización, y tampoco se tienen en cuenta para el cálculo de la indemnización por despido (o análogas). 

El trabajador puede reclamarlas al empresario, pero tiene la obligación de demostrar que ha sufragado esos gastos por razón de trabajo, y en consecuencia, deben ser compensados.

Para diferenciar entre las dietas; como salario en especie, o como compensación por gastos de desplazamiento, tiene que atenderse a la causa que genera dicha retribución, si ésta se genera de forma fija y periódica (y no es sentido compensatorio), es salario en especie; en cambio, si se genera de forma puntual y para compensar ciertos gastos sufragados por el trabajador, por razón de trabajo, es un concepto extrasalarial.


CUANTÍA DE LAS DIETAS

En algunos sectores, especialmente cuando el trabajador es móvil, las dietas revisten especial importancia, por ejemplo el sector del transporte.

En el sector del transporte se consideran las dietas como una compensación extrasalarial, que se abona a los transportistas cuando se les obliga a desayunar, almorzar y/o cenar, fuera de su domicilio.
En este sector, el alojamiento del trabajador en caso de pernocta, también se incluye dentro de la dieta.

En los convenios colectivos de ámbito inferior (ámbito provincial normalmente) para el sector del transporte, puede regularse con más detalle cuando nace el derecho del trabajador a cobrar las dietas, y la cuantía de las mismas (entendiéndose como importes mínimos, que pueden mejorar por acuerdo individual entre trabajador y empresario).

Al tratarse, -en el caso de los transportistas-, de un concepto extrasalarial, el tratamiento de estas cantidades, coincide con el que hemos expuesto en el punto 2 de la parte superior de este artículo.

El mismo esquema pueden seguir otros trabajadores para saber si tienen derecho a compensación por dietas de viaje y desplazamientos.

jueves, 18 de mayo de 2017

Preguntas y respuestas sobre la baja voluntaria del trabajador

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Hay diversas cuestiones de importancia en relación a la baja voluntaria del trabajador en su empresa, que todo empleado debe tener en cuenta antes de presentar su dimisión, pues lo contrario puede pasarle una importante factura en términos económicos.

Os invito a visualizar este vídeo, con lo que considero los puntos más importantes sobre la baja voluntaria del trabajador.



¿Qué plazo de preaviso tengo que cumplir?

El plazo de preaviso a cumplir en caso de baja voluntaria, es el que se estipule en el Convenio Colectivo de aplicación, en el contrato de trabajo, o según la costumbre del lugar.

Lo más frecuente es que sean 15 días de preaviso, pero el Convenio Colectivo puede estipular un plazo de preaviso distinto. Algunos convenios exigen mayor plazo de preaviso para las categorías profesionales más altas (por ejemplo, 2 meses de preaviso).

Los contratos de trabajo pueden estipular un plazo de preaviso diferente al Convenio Colectivo, aunque a veces estas clausulas pueden ser nulas. Por ejemplo, no se puede estipular en el contrato un plazo de preaviso ni un pacto de permanencia durante el periodo de prueba.

Es obligatorio cumplir el plazo de preaviso estipulado, pues de lo contrario, el empresario puede descontar del finiquito los días de preaviso incumplidos por parte del trabajador.

¿Cómo tengo que presentar la baja voluntaria?

Es altamente recomendable que la baja voluntaria se presente por escrito, de forma clara e inequívoca, señalando:
- La fecha de comunicación. (La fecha en la que se entrega la carta al empresario).
- La fecha efectos de la baja. (La fecha en que el trabajador dejará de prestar servicios en la empresa), teniendo en cuenta que debe cumplir un plazo de preaviso.

La comunicación puede realizarse:
- Por escrito, solicitando en el momento de la entrega, una copia con la firma y sello de la empresa, para dejar constancia de su entrega al empresario.
- Por una vía telemática mediante la cual el trabajador se comunique con la empresa, siendo importante que la empresa responda acusando la recepción del mismo, a tener en cuenta para el plazo de preaviso.
- Por burofax con certificado de contenido.

Si el trabajador no puede demostrar la fecha de comunicación de la baja voluntaria cumpliendo el plazo de preaviso estipulado, la empresa puede descontarle del finiquito el equivalente al plazo de preaviso incumplido.

¿Tengo que justificar la baja voluntaria?

No, el trabajador no tiene que justificar el motivo de su baja. La dimisión en cualquier empresa es libre, y el trabajador únicamente tiene que ponerlo en conocimiento de su empleador.

¿Qué derechos tengo tras presentar la baja voluntaria?

Ciertamente muy pocos. Se pierde el derecho a cualquier tipo de indemnización por despido, extinción o fin de contrato temporal. E igualmente se pierde el derecho a cobrar el paro (prestación por desempleo).

Eso sí, se tiene derecho a cobrar el finiquito: salario del último mes trabajado, equivalente económico a los días de vacaciones no disfrutadas, y parte proporcional de pagas extra no percibidas, así como otras retribuciones o suplidos pendientes de liquidar, a las que pueda tener derecho el trabajador.

¿Puedo retractarme de la baja voluntaria?

Sí, el trabajador puede retractarse de su baja voluntaria, si aún no ha finalizado el periodo de preaviso (mientras el contrato siga vivo), manifestando su intención de seguir en la empresa, en su mismo puesto de trabajo y en sus mismas condiciones de trabajo. El empresario está obligado a admitir la retractación del trabajador, pues en caso contrario, se consideraría un despido, con toda probabilidad improcedente.


¿Qué ocurre si abandono el puesto de trabajo?

El abandono del puesto de trabajo puede considerarse una baja voluntaria tácita, por lo que la empresa la puede tramitar como tal, y el trabajador perderá su derecho a indemnización por extinción / despido, y su derecho a paro (prestación por desempleo). Además, la empresa podrá compensar los 15 días de preaviso (o el plazo que proceda) del finiquito (salario del último mes, vacaciones no disfrutadas, pagas extra no percibidas, etc).

Si el trabajador quiere la baja de la empresa, motivada por causa de algún incumplimiento empresarial, no tiene que presentar su dimisión obligatoriamente (con la pérdida que ello supone), puede seguir el procedimiento adecuado para la extinción del contrato por incumplimiento empresarial.

¿Qué ocurre si he sido despedido verbalmente?

Si has sido despedido de forma verbal, como trabajador, tienes la obligación de demostrarlo. De lo contrario corres el riesgo de que la empresa (de forma torticera y malintencionada), gestione tu baja voluntaria, con la pérdida de indemnización y prestación por desempleo (paro). 

La mejor forma, es enviar inmediatamente un burofax con certificado de contenido a la empresa, alegando que has sido objeto de un despido verbal, y requiriendo a la empresa para que conteste, si se ratifica en el despido, o si tienes que reincorporarte en el puesto de trabajo. Si el empresario no contesta al burofax, se aplica la ley de "quién calla otorga", y con ese silencio, puedes demostrar que has sido despedido.

Otra posibilidad sería acudir al puesto de trabajo con algunos testigos. Pero es una prueba más complicada y menos recomendable.

¿Qué ocurre si tengo un pacto de permanencia?

Cuidado con los pactos de permanencia. Cuando la empresa haya facilitado formación especializada al trabajador para poner en marcha ciertos proyectos, podrá estipularse en el contrato de trabajo un periodo de permanencia, no superior a dos años. Si el trabajador dimite antes del cumplimiento de ese pacto de permanencia, la empresa tendrá derecho a una indemnización por daños y perjuicios.


 

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