viernes, 15 de septiembre de 2017

Cambio de empresario. Garantías.

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La relación laboral une a un trabajador con una determinada empresa. Sin embargo, en ocasiones ocurre que dicha empresa es sustituida por otra. El trabajador que inicialmente prestaba servicios para una empresa, pasa a prestarlos para otra, en lo que llamamos un cambio de titularidad de la empresa o una sucesión de empresas. Esto ocurre mucho, en empresas adjudicatarias de servicios públicos, que van rotando constantemente en la adjudicación de un servicio, por ejemplo; la limpieza en centros escolares, o las cafeterías de los hospitales.

La sucesión de empresas, no extingue por sí misma la relación laboral, sino que por lo general, el nuevo empresario queda subrogado en los derechos y obligaciones con respecto a los trabajadores. Sin embargo, algunos Convenios de sectores de características especiales, como el Convenio para empresas de seguridad, pueden estipular algunas precisiones al respecto; por ejemplo, al tratarse de contratas públicas que varían constantemente de adjudicatario, la nueva adjudicataria puede negarse a subrogar los contratos de trabajadores que no tengan un mínimo de antigüedad en la empresa (o en el puesto de trabajo donde se presta el servicio público adjudicado).

Sin embargo, por regla general, la empresa que asuma a partir de determinado momento, la posición de empresario, tiene que asumir los derechos y obligaciones de los trabajadores integrados en la sucesión empresarial, manteniendo todas sus condiciones de trabajo (salario, antigüedad, categoría profesional, etc). La sucesión de empresa, nunca puede justificar la modificación de las condiciones de trabajo. Se trata de una garantía para la continuidad de los contratos de trabajo.


Responsabilidades y garantías por sucesión de empresas

Cuando se trasmite la titularidad de empresas, ambas empresas (cedente y cesionaria) responden solidariamente durante el tiempo de 3 años, de las obligaciones laborales nacidas con anterioridad a transmisión. Por ejemplo, si la empresa cedente, mantiene deudas salariales con los trabajadores, la empresa cesionaria (la entrante) responderá solidariamente de esas deudas, y por tanto, el trabajador podrá reclamárselas.

Despido

Cuando tiene lugar una transmisión de empresas, puede que la nueva empresa (entrante) se niegue a asumir la relación laboral de determinado trabajador (tal vez porque no cumple los requisitos que marca el convenio o por cualquier otra razón).

En este caso, el trabajador, debe presentar demanda por despido, en el plazo de 20 días hábiles, dirigiéndose tanto a la empresa cesante, como a la cesionaria, la entrante.

En caso de que empresa cesante sea absuelta del despido reclamado por el trabajador, dicha absolución genera automáticamente la condena de la empresa entrante. A fin de cuentas, el trabajador ha perdido su empleo, y alguna de las dos empresas debe responsabilizarse de dicha extinción laboral.

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