lunes, 23 de mayo de 2016

Indemnización por despido objetivo

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Como ya hemos expuesto en diversas entradas de este blog, una de las modalidades por la que se puede despedir a un trabajador es el despido objetivo. Para dicha modalidad de despido deben darse determinadas causas y requisitos. El art. 52 del Estatuto de los Trabajadores recoge una serie de causas, por las que se puede despedir a un trabajador (pérdidas económicas, razones técnicas, productivas, organizativas, falta de adaptación a las modificaciones, faltas de asistencia aún justificadas, etc). Se trata de causas ajenas a la voluntad del trabajador, pero que legitiman a la empresa para despedirlo pagándole una indemnización reducida de 20 días por año trabajado, con un tope de 12 mensualidades.

En relación a esta indemnización, es un requisito imprescindible que la empresa la abone en su totalidad y en el mismo acto de comunicación del despido. De lo contrario, puede declararse el despido improcedente y la indemnización sube a 45/33 días de salario por año trabajado; el doble.

En este artículo trataremos la indemnización por despido objetivo, y sus requisitos en cuanto a la cuantía y momento de pago.

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Cuantía de la indemnización
La indemnización por despido objetivo de 20 días de salario por año trabajado, no admite negociación; debe abonarse en su cuantía total, de modo que el pago parcial al trabajador, tendría como consecuencia la improcedencia del despido con abono de la indemnización máxima de 45/33 días de salario por año trabajado.

Sin embargo, dicha rigurosidad no llega al extremo de sancionar al empresario con la improcedencia del despido, cuando el impago se refiere a una cantidad irrelevante, como pueden ser 30.-€.


Momento de pago de la indemnización
En cuanto al momento de pago de la indemnización, debe ser en el acto de la comunicación del despido; y no en un momento posterior, pues en caso de impago en el momento de la comunicación, el despido se vería abocado a la improcedencia (con indemnización máxima 45/33 días de salario por año trabajado), sin posibilidad de enmendar el incumplimiento con un pago posterior.

De nuevo, rigurosidad del pago en el momento de comunicación, admite cierto margen de flexibilidad, de modo que no necesariamente debe hacerse un pago inmediato con cheque o en efectivo en el momento de comunicación, también es válida una transferencia bancaria, aunque tarde un par de días en hacerse efectiva.


Casos de insolvencia de la empresa
La única excepción que permite a la empresa no abonar la indemnización simultáneamente al acto de comunicación del despido, es la falta de liquidez, la imposibilidad de hacer efectiva la indemnización por no disponer de liquidez suficiente para ello.

Llegado el caso, corresponde a la empresa demostrar su estado de iliquidez, ya que dispone de los medios probatorios para hacerlo.

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