jueves, 26 de noviembre de 2015

¿Cuánto tarda en resolverse un juicio laboral?

Menea este post en Meneame.net
Una de las mayores incógnitas que inquietan a mis clientes (trabajadores que presentan una reclamación contra su empresa) es ¿cuánto tiempo tarda en solventarse un conflicto laboral? Se trata de un interrogante comprensible, pues el cliente tiene en juego un interés (normalmente económico), y no es plato de gusto para nadie esperar un año para ver satisfechas sus reclamaciones. De hecho, los abogados somos los primeros afectados por las dilaciones de la Justicia, puesto que tenemos decenas de expedientes abiertos a los que no podemos dar carpetazo hasta la fecha del juicio, lo que además de suponer una carga, se convierte en una molestia.

Lo cierto es que no existe una respuesta certera cuando se tratan de determinar los tiempos de la Justicia. Es un factor muy variable, y condicionado a diversas circunstancias. Si bien, pueden exponerse algunos criterios orientadores que ayudan al cliente a hacerse una idea.

Adelantándome a las conclusiones de este artículo, diré que un conflicto laboral puede resolverse en un plazo mínimo de 15 días si se llega a un acuerdo en el SMAC, hasta 6 - 12 meses si hay que llegar a juicio, y otros tantos si es necesario embargar bienes o acudir a FOGASA. Vamos a dedicar este artículo a explicar las circunstancias que pueden alargar el proceso, en el cual trataremos de arrojar un poco de luz a los trabajadores que deciden iniciar una reclamación contra su empresa, en cuanto a los tiempos que se barajan en las distintas etapas del procedimiento.

Si necesitas consultar o contratar a un abogado laboralista en tu ciudad, puedes escribirnos a través del buzón de consultas.



Acuerdos en el SMAC
En primer lugar deben considerarse las posibilidades de zanjar el conflicto con un acuerdo entre las partes. Gran parte de estos acuerdos se pueden conciliar en el SMAC, en el plazo de 15 días aproximadamente desde la presentación de la demanda de conciliación. Si bien, las posibilidades de alcanzar este acuerdo dependerán de la voluntad de las partes (empresa y trabajador) para negociar y acercarse a un punto en común que permita zanjar el asunto sin más demora.

Esta voluntad está condicionada por muchos factores, el principal es la cuantía económica (no es lo mismo zanjar un acuerdo de 2.000.-€ que uno de 20.000.-€. El interés económico y la capacidad económica de las partes juega un importante papel. Si nos enfrentamos a una pyme o a un autónomo, la cantidad reclamada es el principal obstáculo que nos encontramos; por ejemplo si se reclaman 10.000.-€, y la empresa no tiene capacidad económica suficiente, se complican las posibilidades. En cambio, para una gran empresa que factura cientos de miles o millones de euros, la cuantía de 10.000.-€ puede ser irrelevante, y ello facilitará que el abogado de la empresa sea mucho menos reticente al momento de ceder a las pretensiones del trabajador.

En ocasiones es el propio trabajador quien condiciona las posibilidades de negociación. Por ejemplo, si el trabajador atraviesa dificultades económicas, estará mucho más dispuesto a zanjar un pronto acuerdo (incluso aunque sea un mal acuerdo). La empresa lo sabe, y juega con ese condicionante. Si el trabajador no está de acuerdo con las ofertas de la empresa, tendrá que someterse a un proceso judicial, que si bien, en materia laboral suele ser mucho más ágil que otras jurisdicciones como la civil o penal.

Otros trabajadores, sin embargo, no están dispuestos a ceder ni un solo céntimo a la empresa. En este caso, lo habitual es que la empresa se espere al día del juicio para zanjar el acuerdo.


Acuerdo judicial
Que el acto de conciliación en el SMAC termine sin avenencia, no es óbice para que con posterioridad a la presentación de la demanda judicial, ambas partes lleguen a un entendimiento y zanjen el asunto en cualquier momento. Únicamente será necesario pedir una cita con el Secretario Judicial (ahora llamado Letrado de la Administración de Justicia), y firmar el acuerdo alcanzado.

Lo más habitual es que los acuerdos se alcancen el mismo día del juicio, no obstante, como decimos, es posible formalizar el acuerdo en cualquier momento, sin necesidad de esperar a la fecha del juicio.


Dilación del juicio
Aquí la pregunta del millón ¿cuánto se dilata un juicio? Esta pregunta es incontestable, salvo que el abogado conozca sobradamente el Juzgado al que se dirige. En realidad, cada Juzgado está dotado por funcionarios distintos, y por tanto, trabajan a un ritmo distinto. Lo más habitual, al menos por la zona del litoral mediterráneo; Cataluña y Com. Valenciana; (que son los ámbitos territoriales que yo conozco), los plazos que suelen barajarse son de 6 meses a 1 año (como decimos bastante más ágil que otras jurisdicciones como la civil o la penal).

Los procedimientos de tutela de derechos fundamentales (casos de acoso, garantía de indemnidad, discriminación, etc), tienen preferencia sobre el resto, por lo cual estos asuntos se pueden ventilar en un plazo de 3 a 6 meses (siempre con excepciones). También los procedimientos de impugnación de despidos son más rápidos que otros asuntos ordinarios (por ejemplo, un reconocimiento de categoría profesional).

Como en todo hay excepciones. ¿Es posible que se señale el juicio a 3 meses desde la presentación de la demanda? La respuesta es positiva, algunos Juzgados trabajan muy rápido, y señalan plazos muy cortos. También es posible que conozca el asunto un juez de refuerzo, en cuyo caso el plazo señalado también puede ser muy breve.


Complicaciones
También es posible que tras finalizar el procedimiento judicial, y con una sentencia favorable al trabajador, la empresa demandada se niegue a cumplir la condena, en cuyo caso, será necesario iniciar un procedimiento de ejecución.

La ejecución consiste en la investigación de los bienes patrimoniales de la empresa condenada: cuentas bancarias, vehículos registrados en la DGT, consultas a la Agencia Tributaria, Catastro, etc. Este procedimiento tarda en resolverse unos meses más (plazo variable como siempre).

Si dicha investigación es negativa; no hay bienes susceptibles de embargo, y por tanto, el trabajador demandante no puede ver satisfechas las reclamaciones que por sentencia firme le corresponden, se procede a la declaración oficial de insolvencia del empresario, y en ese caso, debe presentarse una solicitud a FOGASA para que en virtud de su responsabilidad legal subsidiaria, pague las cantidades que corresponden al trabajador, (siempre con unos límites).

FOGASA también tarda unos meses en resolver el expediente y abonar las cantidades al trabajador. Dicho plazo será variable dependiendo de la provincia donde se promuevan las reclamaciones. Es cierto que hace unos años FOGASA manejaba unos plazos inaceptables, sin embargo, ahora son un poco más rápidos, aunque como algunos usuarios habrán podido comprobar, son necesarios unos cuantos meses de espera.

5 comentarios:

  1. Grosso modo, que hay que armarse de paciencia ante los incumplimientos empresriales. Como reza el dicho "la justicia si es lenta no es justicia" y más si la Ley es propicia a "proteger" al empresario incumplidor. Buen artículo.

    ResponderEliminar
  2. Si,buenos dias deseo la ley de Peru,es mi pais,muchas gracias.

    ResponderEliminar
  3. Quisiera saber en cuanto tiempo me contestaran,gracias

    ResponderEliminar
  4. Un familiar va a tener la sentencia en una semana, su juicio es esta misma semana. Pero la sentencia firme le tardará más. después El empresario desapareció y dejo de pagar todas las nóminas. Ahora el juez da por fin una sentencia por despido improcedente. Lo que no sabe es que si ya puede ir al paro o debe esperar a la sentencia firme.

    ResponderEliminar
  5. Que clase de justicia es?....la que llega tarde para el débil y favorece al acaudalado.....eso es una justicia absurda.

    ResponderEliminar

 

Laboroteca.com con vosotros desde Diciembre 2012 - | - Aviso Legal - | - Penaloteca.es, web dedicada al Derecho Penal