miércoles, 14 de octubre de 2015

Plazo para reclamar por despido

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Cuando el trabajador ha sido despedido por unos hechos o unas causas con las que no está de acuerdo, tiene la posibilidad de presentar una demanda de impugnación de despido, y así conseguir la indemnización por despido improcedente o la readmisión a su puesto de trabajo junto a todos los salarios dejados de percibir desde el día del despido hasta el día de la readmisión. 

Esta tentadora demanda debe presentarse en el plazo máximo de 20 días hábiles (sin contar sábados, domingos ni festivos). Tampoco deben tenerse en cuenta las fiestas de la localidad del Juzgado.

El mes de agosto es hábil para despidos, por lo cual en agosto el trabajador deberá presentar igualmente la reclamación en el plazo de 20 días hábiles, puesto que agosto no suspende dicho plazo.

El plazo de 20 días es de máxima importancia, pues se trata del plazo de caducidad para reclamar, transcurrido el cual el trabajador ya no podrá presentar reclamación alguna por el despido realizado.

El resto de cantidades que conforman el finiquito, como salarios impagados, vacaciones no disfrutadas, pagas extraordinarias no satisfechas, etc., prescriben en el plazo de 1 año, en consecuencia, si el trabajador ha perdido la opción de impugnar el despido por transcurso del tiempo de 20 días, aún tiene la oportunidad de reclamar las cantidades adeudadas hasta el transcurso de 1 año desde el devengo de las mismas. (Más información en este artículo).

Los trabajadores realmente precavidos nunca esperarán al último día de plazo para reclamar, no obstante, en algunas ocasiones sí que se apura más el plazo, y es necesario tener en cuenta algunos detalles que se exponen a continuación sobre dicho plazo de 20 días.

Si necesitas consultar o contratar a un abogado en tu ciudad, puedes escribirnos a través del formulario de consultas.



Inicio del plazo
El plazo de 20 días hábiles empieza a computar a partir del día siguiente al cese real de la prestación de servicios del trabajador para la empresa. En caso de que el trabajador debe permanecer de alta en la empresa unos días, para compensar las vacaciones no disfrutadas, dicho periodo no se tiene en cuenta para suspender el plazo de 20 días, es decir, el plazo igualmente empieza a computar a partir del cese del trabajador, sin considerar ese periodo vacacional.

No obstante, si el empresario prolonga la relación laboral (tal vez por obligación de conceder un plazo de preaviso), los 20 días hábiles de caducidad empiezan a contar a partir del día de la comunicación del despido, de modo que el trabajador puede presentar la demanda de conciliación por despido aún cuando está trabajando en la empresa.


Suspensión del plazo
Este breve plazo de tiempo que empieza a contarse a partir del día siguiente al de la comunicación del despido, se suspende con la demanda de conciliación en el SMAC (obligatoria para la mayoría de conflictos laborales), y que vuelve a reiniciarse al día siguiente de la celebración del acto de conciliación, o en su defecto (para casos en que los Servicios de Conciliación arrastran retrasos), al día siguiente del transcurso de 15 días hábiles.

El plazo también se suspende en los siguientes supuestos:
- Solicitud de abogado de oficio.
- Presentación de una reclamación previa (en el caso de empleados públicos).
- Suscripción de un compromiso arbitral.

El plazo de 20 días hábiles para reclamar, también es igualmente aplicable a otras medidas disciplinarias, como la sanción de empleo y suelo, o medidas de otra índole como la modificación de las condiciones de trabajo.

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