domingo, 25 de octubre de 2015

Hoy no trabajas (y no cobras)

Menea este post en Meneame.net
Todo el mundo conoce casos de trabajadores que tienen un contrato de 20 horas semanales, pero trabajan 40 horas, o incluso 50 horas (en ocasiones las extra sin retribuir). El empresario formaliza un contrato a tiempo parcial, y el resto de la jornada trabajada se paga en metálico; no consta en ningún documento.

Pues resulta que a la inversa también existen casos, y en Laboroteca hemos encontrado un ejemplo que merece la pena comentar.

Dentro de las modalidades de empleo precario, se observan algunas personas que trabajan por horas pero que han sido contratados mediante contratos a tiempo completo, bonificados por la Seguridad Social (tienen reducciones o bonificaciones en las cuotas de cotización empresariales), por lo cual el empresario paga poco a la Seguridad Social, a cambio de cumplir ciertos requisitos.

Sin embargo, la realidad laboral del trabajador es bien distinta. Trabajan por horas. Si el empresario tiene trabajo le llaman, y de lo contrario interrumpen la prestación de servicios, y no pagan al trabajador. A final de mes, el trabajador firma una nómina en virtud de la cual se le abonan prácticamente 900.-€, pero sin embargo, realmente solo percibe 400.-€ ó 500.-€ que pueden corresponderse con las horas efectivamente trabajadas, y si un mes no hay trabajo, no se cobra.

El trabajador se convierte en un cinturón a medida para la empresa; cuando lo necesitan lo tienen, y cuando no, prescinden de él. Realmente nos encontramos ante un contrato por horas; claro que si realmente formalizasen contratos por horas, la cuota empresarial a la Seguridad Social se dispararía a un 36%, y eso no interesa a la empresa.

Uno de los derechos a favor del trabajador que se contienen en el art. 4.2 del Estatuto de los Trabajadores es la ocupación efectiva y sin interrupciones, que debe cumplir el empresario. Es decir, si un trabajador firma un contrato de trabajo de 40 horas, tiene derecho a trabajarlas y a que le sean retribuidas. (Si algún día el empresario quiere reducir la jornada, tiene que hacerlo por el cauce legal). En caso de interrupciones imputables al empresario, el trabajador debe ser igualmente retribuido. El trabajador no asume el riesgo de que el empresario no tenga trabajo suficiente para satisfacer su contrato.



Derechos del trabajador
- El trabajador tiene derecho a ser retribuido por las horas en las que el empresario interrumpa la prestación de servicios. Siempre que no sea por un supuesto de fuerza mayor.

- Las horas de trabajo no realizadas, pueden ser reclamadas a la empresa en su cuantía salarial, y el empresario no puede exigir la compensación por las horas no trabajadas, sino que éstas quedan liberadas.

- Por causas de fuerza mayor, las consecuencias son distintas; por ejemplo, el cierre de las instalaciones por una huelga.


Soluciones para el trabajador
Cuando el trabajador se encuentra en esta situación, se le plantean diversas posibilidades:

- Puede formular una demanda judicial solicitando que el empresario le dé ocupación efectiva y le retribuya acorde al contrato.

- Puede formular una demanda judicial solicitando la extinción del contrato de trabajo por incumplimiento grave del empresario, con derecho a indemnización y paro (la falta de ocupación efectiva se considera un incumplimiento de suficiente gravedad para solicitar la extinción del contrato a instancias del trabajador).

- Denunciar al empresario por estar cometiendo una infracción administrativa tipificada en la Ley de Infracciones y Sanciones del Orden Social, calificada como grave, con sanciones previstas de 626.-€ a 6.250.-€.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

 

Laboroteca.com con vosotros desde Diciembre 2012 - | - Aviso Legal - | - Penaloteca.es, web dedicada al Derecho Penal