martes, 5 de mayo de 2015

Presupuesto abogado laboralista

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A menudo la gente me pregunta ¿cuál es el precio justo por los servicios de un abogado?. En realidad no existe un criterio uniforme para determinar el precio de los servicios de un abogado, y eso se explica por las diversas variables que entran en juego: el tipo de asunto, el nivel de renta de la ciudad de residencia, la cuantía objeto de la demanda o el reparto del riesgo cuando se utiliza una "cuota litis", entre otras.

Pero el criterio que predomina en cualquier caso es la libre voluntad de la partes para acordar los honorarios del letrado. No obstante, sí que existe una forma de explicar los criterios orientadores que deben tenerse en cuenta y por tanto saber por qué servicios se pagan mayores honorarios.

En este artículo pretendemos desgranar estas cuestiones una a una, para orientarte en la elección de un presupuesto acorde calidad - precio, y ayudarte a entender por qué debes pagar más o menos dinero por determinados servicios, siempre de forma orientativa, partiendo de la premisa que para la fijación de los honorarios, prevalece como hemos señalado la voluntad y libre acuerdo de abogado y cliente, siempre que dicho acuerdo no vulnere los límites de la competencia desleal y las normas deontológicas de la abogacía.

No referimos especialmente a procesos judiciales en la jurisdicción laboral (social), para otros asuntos de otro calibre como la redacción de documentos, denuncias a la Inspección, consultas privadas, gestión de la seguridad social y confección de nóminas, etc., los precios serán inferiores.

Previo a la continuación de este artículo, debo recordar que si necesitáis consultar o contratar a un abogado laboralista en vuestra ciudad, podéis escribirnos a través del buzón de consultas.



A continuación vamos a exponer las diferentes circunstancias que debes tener en cuenta y pueden orientarte a encontrar el precio justo por los servicios que deseas contratar. No sin antes indicar que cada provincia dispone de un Colegio de Abogados que elabora unos "Criterios ostentativos de honorarios", que fueron de aplicación y vinculantes hasta la llegada de la Ley Ominibus. Sin embargo ya no son de aplicación salvo para condena en costas (en laboral no hay condena en costas en primera instancia). Por tanto, en la actualidad prima el libre acuerdo, el abogado debe confeccionar una Carta de encargo individualizada para su cliente, y previa al inicio de las tareas encomendadas, de modo que el cliente conozca con antelación el precio por los servicios que quiere contratar (al menos un precio aproximado).

Ahora sí, vamos a analizar esas variables orientativas para la fijación del precio del servicios (llamados honorarios).


Cuota litis y cantidad demandada
La denominada cuota litis es la opción que interesa a la mayoría de trabajadores, ya que consiste en el pago por resultados o "prima de éxito". Estuvo prohibida hasta 2010 (por motivos de competencia), pero en la actualidad está permitida. Consiste en la asociación del abogado con el cliente, de modo que la suerte de ambos queda ligada al resultado. El abogado puede establecer una provisión de fondos inicial, por ejemplo; 150.-€, 200.-€ o 400.-€, y fijar una porcentaje del 8%, 10%, 12%... que se calculará sobre las cantidades obtenidas finalmente a favor del trabajador. El porcentaje será mayor o menor las cantidades, ya que no es lo mismo el 12% de 10.000.-€, que el mismo porcentaje sobre 100.000.-€, de modo que a mayor cantidad de dinero, menor porcentaje a aplicar.


Cuantía fija
Opuesto a lo anterior existen los honorarios de cuantía fija. Es decir, el cliente prefiere pagar un precio fijo por determinados servicios, sin vincularlo al resultado del procedimiento; por ejemplo 750.-€, tal vez porque le sale más barato que una cuotas litis (por ejemplo el 10% sobre 20.000.-€), y como está seguro de ganar el caso, prefiere vincular el riesgo a los honorarios.

Normalmente la cuota litis suele ser más cara que la cuota fija, lo cual resulta lógico teniendo en cuenta el riesgo que asume el abogado al ligar sus honorarios a la suerte del procedimiento.

Yo en particular suelo ofrecer ambas opciones al cliente, que elige una vez debidamente informado y con conocimiento de lo que supone cada una de estas ofertas.


Domicilio del cliente y abogado
En todo negocio la ciudad de residencia marca los precios, ya que los niveles de renta son distintos dependiendo del municipio o ciudad donde se tenga el domicilio. Por tanto, el nivel de renta no será el mismo en el centro de Barcelona, que en un pueblo de Lugo, y los honorarios del abogado están ciertamente ligados al nivel de renta de los vecinos de su municipio.

Hay que tener en cuenta lo que cuesta el alquiler de un despacho, los costes de los servicios y profesionales necesarios para impulsar el negocio propio y los salarios de trabajadores contratados (secretaria/o). Esto está relacionado con el tamaño del despacho y de la ciudad donde el abogado preste sus servicios, ya que como hemos dicho antes, no es lo mismo Fortanete que Barcelona.

Incluso en los Criterios orientadores que promueven los Colegios de Abogados, se establecen mayores honorarios para ciudades o provincias mayores.

En algunos casos los honorarios se disparan por la dimensión del despacho al que se acude, y a pesar de que los resultados no tienen porque ser mejores, ya que hay abogados individuales o pequeños despachos que son muy válidos y competentes. Es más, incluso hay pequeños y medianos despachos de nueva creación que quieren hacer parroquia y tienen interesantes ofertas.


Tipo de asunto e intensidad en la participación del abogado
Ya hemos dicho que en este artículo vamos a hablar de asuntos laborales, pues bien, en la jurisdicción laboral es frecuente que los clientes soliciten diversos tipos de asuntos, que son completamente diferentes unos de otros; despidos, acoso laboral, reclamaciones de salarios, incapacidades permanentes, accidentes de trabajo, etc.

Obviamente en cada tipo de asunto, se requiere la participación del abogado en mayor o menor intensidad. No es lo mismo una reclamación de cantidad que un despido disciplinario

También es importante el volumen de las pruebas, pues no es lo mismo un despido disciplinario con 6 testigos, que un despido objetivo de un bar, donde sólo se debe revisar la documentación contable. 

La situación del trabajador también es importante en relación con la intensidad de trabajo del abogado, considerando que no es lo mismo una demanda por despido improcedente con el trabajador fuera de la empresa, que un caso de extinción del contrato por incumplimiento grave del empresario en que el trabajador aún trabaja en la empresa y en ocasiones sigue padeciendo incumplimientos graves (puede que incluso mobbing o acoso laboral).


Conclusiones
Con los criterios expuestos con anterioridad os podéis guiar para la elección de un buen presupuesto. Mucho mejor sería si pusiese un listado de precios, pero es demasiado aventurado, ya que como digo, los criterios son tan dispares que entre dos despidos puede haber una diferencia abismal, o dicho de otro modo la diferencia entre 350.-€ y 2.000.-€ por un despido puede estar justificada siempre que las diferentes circunstancias expuestas con anterioridad.

Como dice el dicho por dinero baila el perro pero en la relación abogado cliente lo que está en juego suele ser mucho más que los honorarios del letrado, por tanto lo importante es que el cliente se sienta cómodo y seguro con su abogado, la confianza que le inspire y las expectativas de viabilidad que se le ofrezcan. 

Sin alargar más este artículo, os recuerdo que si queréis pedir un presupuesto podéis poneros en contacto conmigo o con alguno de nuestros colaboradores escribiéndonos a través del buzón de consultas.


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1 comentarios:

  1. muy buen articulo seguir asi.
    un saludo desde http://abogadojegarol-laborista-madrid.es/

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