jueves, 30 de abril de 2015

Comercial falso autónomo

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En este artículo vamos a explicar las características de los trabajadores "representantes de comercio" por cuenta ajena ya que se trata de una relación laboral especial y por tanto sujeta a normas especiales, con constantes referencias los Convenios colectivos y a los pactos individuales entre trabajador y empresario.

Partiendo de la idea de que existen dos tipos de régimenes laborarles para trabajar de comercial, el objeto de este artículo es diferenciarlos, es decir distinguir a los trabajadores comerciales por cuenta ajena de aquellos que han formalizado un contrato mercantil para una o varias empresas; el llamado "contrato de agencia", y especialmente incidir en la problemática que supone que muchos trabajadores estén trabajando fraudulentamente con un contrato "de agencia"; dados de alta como autónomos y/o inscritos en el Colegio oficial de Agentes Comerciales, no porque sea la correcta calificación de la relación laboral, sino porque le conviene al empresario, ya que se ahorra los costes de las cotizaciones a la Seguridad Social y otros costes laborales (vacaciones retribuidas, pagas extra, etc), todo en perjuicio del trabajador. 

Por tanto, para evitar estos efectos perjudiciales el trabajador comercial debe analizar su situación laboral, se trata de identificar cuando el contrato de agencia es fraudulento, lo cual convertiría al trabajador comercial en falso autónomo y le abriría la puerta a realizar las reclamaciones oportunas. Para ello tenemos que identificar las características de la relación laboral, lo cual haremos seguidamente.

Si necesitas consultar o contratar a un abogado en tu ciudad, puedes escribirnos a través del buzón de consultas.



La diferencia entre el trabajador por cuenta ajena y el agente comercial dado de alta en el Régimen de autónomos (RETA) radica principalmente en dos características; los trabajadores comerciales por cuenta ajena son "dependientes" de la empresa, y "ajenos" al riesgo de las operaciones, es decir, los trabajadores por cuenta ajena de una empresa, no asumen el riesgo de las operaciones, tampoco la buena o mala marcha económica de la empresa, y son trabajadores bajo la dependencia de la empresa, obedecen la instrucciones de la misma, por ejemplo; cumplen un horario de trabajo.

Por tanto, si el trabajador comercial cumple alguna o todas las características de un trabajador por cuenta ajena, y sin embargo, está dado de alta como autónomo, nos encontraremos ante una situación fraudulenta coloquialmente conocida como "falso autónomo" con todos los perjuicios que ello conlleva y que se detallan en este artículo: ¿Cómo me afecta ser falso autónomo?

Ser falso autónomo es una amputación de los derechos que tienen todos los trabajadores, a nivel salarial y prestacional (enfermedad, jubilación, paro, etc), y en relación a otros derechos como disfrute de vacaciones retribuidas, descansos mínimos, permisos, etc.


Asumir el riesgo de las operaciones
Podría pensarse que asumir el riesgo de las operaciones en las que interviene el comercial es cobrar una comisión por ventas o por clientes captados, sin embargo cobrar una comisión no significa que el trabajador asuma el riesgo y por tanto deba ser necesariamente "autónomo". El riesgo se asume cuando se adquiere la propiedad del producto que se pretende vender, o no se adquiere, pero sí que el comercial paga el precio de los productos vendidos cuando el cliente no cumple sus obligaciones, o dicho de otra forma, el comercial se hace cargo de los clientes fallidos y responde de las consecuencias del impago.


Notas de dependencia
Ser dependiente de la empresa significa someterse a su ámbito de organización y dirección. Un trabajador por cuenta ajena obedece órdenes de la empresa, sin embargo, un comercial autónomo es titular de una actividad económica que explota a título propio, riesgo y ventura, por lo cual no obedece más órdenes que las de vender el producto (con unos objetivos mínimos si se quiere).

Por tanto, podemos entrever la dependencia fijándonos en ciertas características de la relación laboral, por ejemplo cuando el trabajador presta sus servicios en las instalaciones de la empresa, con una mesa, un ordenador y un teléfono que la empresa le cede, o dispone de una tarjeta de visita con el logotipo de la empresa.

Igualmente será trabajador por cuenta ajena el que deba obedecer un horario de trabajo, o deba realizar ciertas tareas que van más allá de la comercial (por ejemplo tareas administrativas), o esté sometido al régimen disciplinario de la empresa, es decir, la empresa le puede imponer sanciones disciplinarias como la suspensión de empleo y sueldo.


Conclusiones
Realmente la profesión de representante de comercio es un nido de falsos autónomos que deben trabajar por debajo de los estándares de derechos que realmente deberían disfrutar, por lo cual es posible formular las reclamaciones oportunas, ya sea durante la vigencia de la relación laboral o cuando el empresario decida despedir al trabajador; momento en el cual, además, se reclamará la indemnización por despido que corresponde a cualquier trabajador por cuenta ajena.

Si quieres realizar una reclamación no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del buzón de consultas.

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