domingo, 15 de marzo de 2015

Despido por robar material a la empresa

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Por lo que se oye, robar material a la empresa (especialmente de oficina) parece una práctica de lo más habitual y extendida. Muchos piensan que apropiarse de vez en cuando de un par de paquetes de folios y una caja de bolígrafos, es una falta inocente que puede pasar inadvertida y quedar impune.

Sin embargo el hurto de material de oficina, o de cualquier otro producto propiedad de la empresa, es una transgresión de la buena fe contractual, que puede saldarse con el despido disciplinario del trabajador, incluso tratándose de cantidades pequeñas de bienes, y de la posterior voluntad del trabajador para reintegrarlas.

No es la cantidad, la gravedad o el alcance del perjuicio económico empresarial lo que realmente tiene relevancia suficiente para justificar el despido, sino la quiebra de la confianza recíproca que se deben el empresario y el trabajador. Esa confianza contractual consiste precisamente en cumplir con las obligaciones encomendadas con buena fe y respetando la confianza depositada. Por ello, el empresario no está obligado a mantener una relación laboral con trabajadores que quebrantan esa confianza y actúan de mala fe, causando perjuicios.

Cuando la cantidad de material sustraída es tan ridícula que no puede considerarse como una falta de suficiente gravedad para justificar el despido disciplinario del trabajador, podría alegarse el principio el principio de proporcionalidad cuyo caso éste también sería declarado improcedente.

En ocasiones la empresa despide sin pruebas suficientes para respaldar el hurto que alega, en cuyo caso debería hacerse valer la premisa de inocencia que tiene todo trabajador, y el despido sería declarado improcedente.

Como en cualquier otro despido, es necesario realizar un análisis de las circunstancias individuales que se plantean, para evaluar las posibilidades del trabajador.

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Como venimos diciendo, el hurto a la empresa es motivo de despido, ya que la empresa tiene una buena fe depositada en el trabajador que se quebranta cuando éste decide apropiarse de lo que no es suyo. Decíamos que lo más frecuente es sustraer material de oficina, sin embargo el hurto cualquier producto propiedad de la empresa puede servir para un despido (en esta reciente sentencia podemos observar el despido del trabajador por hurtar dos sacos de pienso medicalizado).

Además, el margen de maniobra del trabajador es muy bajo. Cualquier hurto puede convertirse en una transgresión de la buena fe contractual que justifica el despido del trabajador, salvo, como decíamos, que la cantidad fuese tan pequeña que resultase desproporcionado despedir al trabajador (por ejemplo, hurtar dos bolígrafos y una goma de borrar).

No faltan aquellas situaciones en las que el trabajador realiza una conducta que no es un hurto en sentido riguroso, pero que perjudica patrimonialmente a la empresa y también debe considerarse una transgresión de la buena fe contractual, por ejemplo, una cajera de supermercado que no le cobra algunos productos a sus amigos o familiares.

Especialmente en aquellos puestos de trabajo en los que el empresario o los responsables están la mayoría del tiempo ausentes, la empresa puede utilizar cámaras para proteger su patrimonio y controlar la actividad laboral de sus trabajadores, y evitar hurtos, sobre todo cuando se trata de personal que trabaja manipulando el patrimonio de la empresa (cajeros, dependientes, etc). No obstante, las reglas para el uso de cámaras de vigilancia a los trabajadores es muy riguroso; por ejemplo en este caso real se anuló un despido a una trabajadora que había hurtado productos de empresa, porque fue grabada con una cámara destinada a los clientes y no a los trabajadores, con lo cual dicha grabación debió ser inadmitida como prueba.

Sobre el análisis de culpabilidad, cabe decir, que en caso de sustracción de patrimonio empresarial, la culpabilidad es evidente, salvo que se demuestre un error, despiste o malentendido. Sin embargo, en caso de hurto (siempre con pruebas que lo avalen), la culpabilidad del trabajador se presume ¿quién hurta sin querer hacerlo o por error?

Es cierto que en muchas ocasiones la empresa no tiene pruebas, salvo el testimonio interesado de algún empleado que no quiere perder su puesto de trabajo, y eso facilita las negociaciones y en su caso, facilita obtener una sentencia favorable. Sin embargo, en caso de existir pruebas que avalen el despido disciplinario efectuado por la empresa, las posibilidades del trabajador de obtener su indemnización por despido se reducen (si bien no desaparecen).

1 comentarios:

  1. Le hemos pillado a un trabajador llevándose genero de la empresa,el no lo admite porque dice que se lo llevaba para un amigo y que lo pensaba pagar, sin estar registrado en el ordenador. Todavía no le hemos denunciado pensando que firmaría la baja voluntaria , ahora parece q ha quedado con un abogado laboralista. Que puedo hacer?

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