lunes, 24 de noviembre de 2014

Despido de un representante de los trabajadores

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Para un empleado, no es mala cosa ser representante de los trabajadores (Delegado de personal o miembro del Comité de empresa). Para proteger el ejercicio de sus funciones, los representantes de los trabajadores, gozan de una serie de garantías y prerrogativas por encima del resto de los trabajadores. En el anterior artículo las esquematizamos todas.

Entre las garantías que permiten al representante de los trabajadores en la empresa ejercer sus funciones sin miedo a represalias empresariales, se encuentran las del despido, y que son las que forman el objeto de este artículo.

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Prohibición de despidos a la ligera
Cuando un trabajador que a su vez ocupa el cargo de Delegado de personal (o sindical) o forma parte del Comité de Empresa, comete una falta disciplinaria grave o muy grave y la empresa decide sancionarlo o despedirlo por la vía disciplinaria, la empresa está obligada a la apertura de un expediente contradictorio, donde el trabajador despedido y el resto de representantes de los trabajadores pueden presentar sus alegaciones en contrario.

La "apertura del expediente" no es algo negativo, al contrario, permite al trabajador defenderse previamente, sin necesidad de iniciar un procedimiento judicial, y exponer allí sus alegaciones para análisis de la empresa y anulación del despido si procede.

En ningún caso el trabajador va a tener una mancha en su expediente. No existe un registro público que el resto de empresas puedan observar, para conocer el historial pasado del trabajador.


Posibilidad de reincorporación a la empresa
Cuando el representante de los trabajadores gana su juicio por despido contra la empresa, es decir, se declara que el despido es improcedente, el representante de los trabajadores podrá optar -a su elección- por la readmisión en la empresa con abono de los salarios dejados de percibir desde el despido hasta fecha de readmisión, o bien optar por la indemnización por despido improcedente (la máxima legal), y dejar el trabajo definitivamente.

Es una elección que no está al alcance del resto de los trabajadores, que se tienen que conformar con la indemnización por despido improcedente y pierden definitivamente su trabajo. El representante de los trabajadores, tiene por contrario, la posibilidad de reincorporarse a su puesto de trabajo en las mismas condiciones y con el mismo salario que venía percibiendo.


Prioridad en los despidos colectivos
Además, cuando la empresa acuerda despedir a un colectivo de trabajadores, ERE (o una suspensión temporal de empleo, ERTE), el representante de los trabajadores, tienen prioridad a permanecer en la empresa sobre el resto de la plantilla (por lo menos sobre el resto de los trabajadores cuya actividad profesional es equivalente a la del representante de los trabajadores). Esto le da muchas más opciones a no perder su puesto de trabajo en caso de despido colectivo.

En ocasiones los despidos colectivos son hechos individualmente "por goteo", lo cual es un fraude de ley, y el despido es nulo. Debe prestarse atención al número de despidos realizados por la empresa en periodos de 90 días. En concreto el número máximo de despidos individuales que puede realizar la empresa en 90 días es el que aparece en la siguiente tabla.





2 comentarios:

  1. Hola, una pregunta, en caso de ser delegado sindical y ser despedido por causas objetivas por absentismo laboral, hay alguna salvedad para q ese despido sea nulo o improcedente??
    Gracias de antemano.

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    Respuestas
    1. La misma pregunta que la del Sr de arriba quiero saber.

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