lunes, 29 de septiembre de 2014

Despido por whatsapp o email

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Comentábamos en la última entrada,que los despidos realizados por el empresario sin mediar aviso previo, o siendo éste verbal, es decir cuando no se cumple la forma escrita, eran por lo general despidos considerados improcedentes y por tanto, con derecho a la indemnización máxima legal.

Sin embargo, con las nuevas tecnologías surgen muchas alternativas de comunicación escrita entre el trabajador y el empresario, a través de medios informáticos como el email, el sms o el whatsapp, y que incluso pueden llegar a usarse como prueba judicial, y está admitida en el art. 162 LEC. Pero sin embargo, presentan algunas limitaciones, por lo que su uso puede estar contraindicado, y en el caso de despido, puede ser fácilmente considerado improcedente (no tanto así con el email, como con el sms o el wapp).


Despido por whatsapp o sms
A pesar de que el whatsapp o el sms puedan ser un modo lícito de comunicación entre el empresario y el trabajador para indicar instrucciones, dar órdenes, modificar funciones, etc., no gozan del rigor suficiente para notificar el despido y dotar de todas las garantías al trabajador.

Cuando el despido se realiza por medios de mensajería corta, como el sms, o el whatsapp, es claro que la carta de despido será escueta, es decir, no será muy detallada, por lo cual el empresario no podrá cumplir con las exigencias mínimas de una carta de despido, de modo que el trabajador no tendrá oportunidad de conocer con detalle las causas o hechos por los cuales ha sido despedido, y por ende, no podrá prepararse una defensa adecuada. Se trata de una situación de indefensión judicial que sufre el trabajador, o visto de otro modo, un incumplimiento grave del empresario que debe ser castigado con la improcedencia.

En este sentido, no importa que el despido sea objetivo o disciplinario, tampoco importa la causa o hecho que lo motive, la comunicación del mismo por mensajería resulta cuanto más, controvertida, y con buena seguridad, improcedente, puesto que no permite al empresario comunicar con suficiente claridad la causa o el hecho que motiva el despido.


Despido por email
Las anteriores alegaciones no serían aplicables al caso del email, puesto que se trata de una modalidad de mensajería que permite extenderse cuanto quiera el empresario, y cumplir de este modo las exigencias mínimas de descripción y justificación del despido. De hecho, fue la modalidad que utilizó Radio Televisión Valenciana (RTVV) el popular caso del cierre de Canal 9 para despedir a 843 trabajadores.

Sin embargo, al tratarse del despido de un trabajador, este podría plantear dudas sobre la fehaciencia de su notificación, puesto que el correo electrónico no tiene mucho rigor como prueba judicial, y en ocasiones debe ser incluso peritado (cosa que también ocurre con el whatsapp y sms).

Existen algunos prestadores de servicios en internet, que utilizan modalidades telemáticas que permiten certificar electrónicamente la entrega de los correos electrónicos. Se trata de empresas especializadas,  que operan con burofaxes electrónicos, capaces de generar un acta electrónica de entrega, que puede constituir una prueba válida en un juicio, tal y como avaló el Tribunal Supremo.

Se trata de empresas que generan una actas de entrega que guardan ante notario, junto con las fechas de envío y recepción, el contenido íntegro de la comunicación, así como la identidad del remitente y destinatario y la dirección de IP. Impugnar un correo electrónico es posible en un juicio, -si bien no es frecuente-, no obstante, impugnar con éxito un correo electrónico certificado de este tipo es casi imposible.


En conclusión
El medio electrónico puede ser un medio válido de comunicación, en muchos aspectos, incluso en los relativamente importantes, sin embargo, en una operación como es el despido, no resulta recomendable usarlos, ninguno de ellos, ni el whatsapp ni el sms, por las limitaciones de su contenido, pero tampoco el correo electrónico, a no ser que sea el modo de comunicación habitual entre el trabajador y el empresario y no quepan dudas sobre su entrega.

En cualquier caso, los modos tradicionales de entrega, entre los cuales reina el burofax, por el módico precio de 25 euros, pueden ahorrar más de un quebradero de cabeza al empresario.


Por lo que resta, si necesitáis realizar una consulta o contratar a un abogado, podéis utilizar nuestro buzón de consultas.

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