miércoles, 13 de agosto de 2014

Despido disciplinario desproporcionado

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La teoría gradualista es la garantía del trabajador contra los excesos del empresario en materia de sanciones, -entre las cuales se incluye el despido disciplinario, que no deja de ser una sanción-.

Cuando los laboralistas decimos que el despido en España es libre, nos referimos a que cualquier empresario puede sacarse de encima a un trabajador con un despido disciplinario u objetivo, aunque después sea declarado improcedente y el empresario tenga que pagar la indemnización máxima por despido. Lo realmente importante es que rara vez (salvo vulneración de derechos fundamentales u otras excepciones) el trabajador recuperará su puesto de trabajo.

Precisamente con ese propósito, el empresario puede utilizar errónea e intencionadamente el despido disciplinario para echar a un trabajador. Esto se hace imputándole faltas que el trabajador nunca ha cometido, o graduando una falta leve o grave (no muy grave) con la sanción máxima: el despido.

Si has sido despedido recuerda que puedes contactar con nosotros a través del formulario de consultas.


Sanciones desproporcionadas: exceso del empresario
El estatuto de los trabajadores y los Convenios colectivos de aplicación recogen infracciones de carácter muy grave, pero que sin embargo, son muy indeterminadas, y por tanto, en caso de sanción o despido, hay que hacer un análisis de cada situación individualizada, para saber si la empresa se ha excedido en su función de sanción.

Por ejemplo; "transgresión de la buena fe contractual". ¿Qué significa la transgresión de la buena fe contractual, o el abuso de confianza, o la deslealtad? Sin lugar a dudas algunas conductas pueden transgredir la buena fe contractual, sin embargo, otras no son de suficiente gravedad como para entenderse así.

Por ejemplo, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, declaró improcedente el despido de una trabajadora que utilizaba bonos descuento de Carrefour, puesto que cualquier podía acceder a esos descuentos, y la trabajadora nunca se apropio de un descuento privando de su disfrute a un cliente de la empresa.


Significado de la teoría de la gradualidad
Según la teoría gradualista no a toda falta puede imponerse la graduación de muy grave, sino que debe realizarse una valoración de las circunstancias que concurren. La teoría gradualista es la expresión del principio deproporcionalidad que debe existir entre la infracción del trabajador y su castigo. 

La valoración de las faltas será siempre revisable por los juzgados y tribunales según el art. 58 del Estatuto de los Trabajadores, por tanto, un exceso en la calificación de la falta (como muy grave), teniendo en cuenta las circunstancias singulares, como pueden ser la ausencia de intencionalidad, el error, la falta de información empresarial y atenuantes de la culpabilidad, ahondan aún más en la evidencia de mala fe por parte de la empresa, y la consecuente improcedencia del despido.

Ya desde antiguo, nuestros Juzgados y Tribunales han venido aplicando esta teoría en contra de los excesos sancionadores. A título de ejemplo la siguiente Sentencia del Tribunal Supremo:

STS 1988/8598 de 17 de noviembre de 1988 “Con arreglo a esta teoría (gradualista) es obligado el examen individualizado de cada caso concreto en que han de ponderarse todos los elementos concurrentes en él, tanto subjetivos como objetivos: intención del infractor, circunstancias concurrentes, posibilidad de la existencia de provocación previa, etc., de tal manera que sólo cuando la conducta del trabajador, valorada teniendo en cuenta todos los elementos de juicio dichos, constituye una infracción de la máxima gravedad, resultará procedente la sanción de despido que es también, la más grave prevista en la escala de las que pueden ser impuestas por la comisión de faltasen el trabajo”


En conclusión: Cuando un trabajador es despedido por la comisión de una infracción disciplinaria, pueden existir varias causas que determinen la improcedencia del despido (y el pago de la indemnización), por ejemplo, que el empresario no acredite los hechos. Pero también el principio de gradualidad puede servir, para avalar o ahondar en la procedencia del despido.

El trabajador siempre debe contactar con un abogado para que revise su caso, y en caso de viabilidad, debe iniciar los procedimientos de Conciliación previa y Demanda judicial si es preciso, para conseguir la indemnización que por derecho le corresponde.

Si has sido despedido, ponemos a tu disposición el formulario de consultas para que nos plantees tu caso.

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