lunes, 26 de mayo de 2014

La presión laboral tendenciosa (acoso laboral)

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 En las sociedades altamente industrializadas del primer mundo,
el entorno laboral es el único "campo de batalla" en el que es posible 
"matar" a alguien sin ser juzgado. Y el mobbing no es más que "matar"
laboralmente, en primer lugar, y socialmente después.
Heinz Leymann

El mobbing  es un fenómeno complejo, que debe ser analizado desde la óptica jurídica, pero también desde el prisma de la psiquiatría, psicología y la sociología, de acuerdo con el plan que éste busca; la autoeliminación del trabajador utilizando el daño psicológico. Un sinfin de estadísticas internacionales concluyen que el 80% de la población trabajadora ha sufrido una situación de acoso durante su vida laboral. Las elevadas estadísticas que causan la alarma social, se refieran al acoso laboral o mobbing desde la perspectiva psicológica, puesto que desde la óptica jurídica ni un 5% de los trabajadores decide denunciar esta situación por miedo a las represalias, y más especialmente a perder su empleo y no econtrar otro, lo cual no hace más que engrosar el problema y convertirlo en un modo de vida y un rasgo de la propia personalidad de la víctima (aconsejo artículo 'síntomas del mobbing').

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En el título de este artículo he decidido explicar uno de los rasgos más característicos del mobbing, 'la tendenciosidad', que significa que la presión laboral 'responde a un plan'.

Este plan puede ser explícito o implícito.
Es decir, en ocasiones el mobber o acosador, manifiesta abiertamente cual es su plan: 'te voy a hacer la vida imposible si no te vas', 'te vas a arrepentir', etc. Pero en otras ocasiones, no se comunica a la víctima la intención del acosador, simplemente se intuye.

Que el acoso o mobbing sea explícito o implícito carece de importancia, pues lo único relevante es su existencia. Obviamente, la manifestación exterior deja las cosas claras, e incluso puede llegar a servir de prueba posteriormente.

El plan debe permanecer en el tiempo
Ya hemos dicho en varias ocasiones que el mobbing debe mantenerse en el tiempo, pues de otro modo, estaríamos hablando de un hecho o disputa puntal. Un autor tan importante como el citdo en el encabezamiento Heinz Leymann, pone los límites al mobbing utilizados por algunos Tribunales españoles: duración superior a seis meses, y recurrencia semanal.
Estos parámetros temporales deben ser rechazados ante una víctima que manifiesta sufrir mobbing y querer solucionarlo he aquí algunos motivos:
- ¿Acaso el acoso psicológico deja automáticamente de ser mobbing por el mero hecho de que la víctima deje de ser el centro de atención de sus acosadores durante una o dos semanas?
- ¿Es necesario esperar y obligar al acosado a soportar el acoso durante seis meses para poder remediar y sancionar el mobbing? No debe ser así, el incumplimiento grave por parte de la empresa es suficiente para tomar medidas importantes, entre ellas, la extinción indemnizada del contrato de trabajo.
- La dificultad probatoria supondría la inexistencia de casos de mobbing. Como ya hemos visto en otro artículo es posible invertir la carga de la prueba del mobbing o dicho de otro modo: presentados indicios creíbles, solicitaríamos al juez la inversión de la carga de la prueba, y competería a la empresa o el acosador probar su inexistencia.

En conclusión, no sólo los casos más graves y duraderos de mobbing son susceptibles de ser considerados como tal. No puede afirmarse que no existe mobbing hasta que se llega al límite. La dignidad del trabajador no admite espera, y su integridad psicológica y física no admiten el riesgo de aceptar sólo el mobbing cuando se ha llegado al extremo.

El mobbing es doloso.
El acoso laboral es un conjunto de comportamientos destinados a un fin: buscar la excusión social del trabajador, medrar su moral y su autoestima, apartarlo del entorno de trabajo porque 'molesta', buscar su renuncia voluntaria a su puesto de trabajo, etc.
En ocasiones el acosodar o mobbing no es consciente de que su comportamiento es ilegal. Hay acosadores que piensan que estan 'haciendo su trabajo', de hecho sucede con bastante frecuencia ¿quién se considera asimismo acosador? En cualquier caso, no por ello deja de ser un acoso doloso.

En resumen, el mobbing busca de forma dolosa dañar la salud psicológica de la víctima y la autoeliminación del trabajador (abandono laboral o en su defecto la baja médica).

Artículo escrito por el abogado Ignacio Solsona e inspirado en la obra: "La presión laboral tendiciosa, (el mobbing desde la óptica del juez)", Ramón Gimeno Lahoz.


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