martes, 4 de marzo de 2014

Baja por depresión ¿real o simulada?

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Hace unos días hablaba sobre una trabajadora, que tras simular una enfermedad y causar una baja laboral prescrita por el médico, cometió el error evidente de ir de despedida de soltera y apareció en unas fotografías de facebook de sus amigas, lo cual motivó el despido por parte de su empresa. (Artículo aquí). 

Esto es conocido como "simulación de enfermedad", es una transgresión de la buena fe contractual, lo cual supone una infracción muy grave que puede motivar el despido disciplinario (sin indemnización). Sobre ello hablamos en el presente artículo.

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Aunque no existen datos estadísticos, es sabido que, las enfermedades más socorridas por quiénes quieren simular una enfermedad (para no trabajar), son la depresión y la ansiedad, puesto que son enfermedades graves de difícil diagnóstico y realmente el médico no puede saber a ciencia cierta si el paciente miente. Tan sólo hace falta googlear un poco para encontrar foros de conversación, en que los usuarios piden consejos para simular una de estas enfermedades (para descansar, para realizar alguna actividad, etc). Ningún médico está dispuesto a negar una baja por causas psicológicas, porque éstas enfermedades no saltan a la vista, y resulta demasiado arriesgado cuando la mente de un paciente no está pasando un buen momento -a no ser que la simulación sea evidente-. 

La cuestión a dirimir en este artículo es; cuándo una depresión, ansiedad o trastorno ansioso-depresivo, son fruto de una patología real o de una simulación por parte de un "falso enfermo". Claro que esta diferenciación, quedaría reservada a la ciencia médica, pero lo que a nosotros nos interesa, desde el punto de vista jurídico, son las características y consecuencias que puede tener una simulación, pues simular una enfermedad puede suponer una infracción muy grave.

En la depresión o ansiedad, el paciente puede presentar un aspecto apto para trabajar, y sin embargo, no estar para ello. Existen numerosas sentencias que dejan bastante claro, que las patologías como la depresión o la ansiedad, no son incompatibles con la realización de ciertas actividades, siempre que éstas no obstaculicen o perturben el tratamiento prescrito por el médico y la sanación del trabajador. De hecho, algunas de estas actividades, en caso de trastornos distímicos (ansiedad/depresión), pueden beneficiar la recuperación del paciente, puesto que se trata de actividades que motivan la salud mental de la persona (la llamada "terapia ocupacional"). De este modo, sufrir una ansiedad, sería compatible con hacer deporte, salir a tomar algo con los amigos, ir al cine, etc.

Visto desde la otra perspectiva, las actividades incompatibles con una enfermedad, serían aquellas que evidencien la aptitud del trabajador para reincorporarse a su puesto de trabajo, o las que dilaten o perturben su recuperación. Por tanto, sería incompatible con una depresión, salir de fiesta hasta altas horas de la noche y beber grandes cantidades de alcohol.

Como la Justicia no es matemática, ni nunca se ha basado en el "blanco o negro", si no más bien una "escala de grises", habría que estudiar individualmente cada caso concreto, y a tal efecto, quien lo necesite, puede realizar sus consultas utilizando el formulario de consultas (aquí)y que también puede contratar los servicios de un abogado de tu ciudad (aquí); tenemos colaboradores en casi todos los puntos de España.

¿Cuáles pueden ser las consecuencias de simular una enfermedad?
La simulación de enfermedades no está directamente tipificada en el Estatuto de los Trabajadores. Lo que sí que recoge el ET, es la transgresión de la buena fe contractual (hasta en tres ocasiones: arts. 5, 20 y 54). Existe pues, un deber de buena fe recíproca o buena fe mutua entre el trabajador y el empresario, que en caso de quebrarse, podría motivar el despido disciplinario; siendo esa la sanción para quien simula una enfermedad, aunque lo cierto es que no siempre la empresa puede probarlo o sus pruebas son ilícitas por vulnerar algunos derechos como la intimidad, y el despido es declarado improcedente con derecho a indemnización.

Al margen de la transgresión de la buena fe contractual, algunos Convenios Colectivos tipifican como falta grave o muy grave, la simulación de una enfermedad, ligándola a sanciones como la suspensión de empleo y sueldo, o por descontado, al despido disciplinario.

¿Quieres saber más sobre bajas laborales? Lee este artículo: Lo que necesitas saber sobre bajas laborales.

1 comentarios:

  1. Desde luego hay personas que simulan una baja fingida y luego cometen errores tan torpes como irse de fiesta y aparecer en fotos que demuestran que es una farsa y que realmente están bien.

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