martes, 12 de febrero de 2013

Potestad disciplinaria del empresario

Menea este post en Meneame.net
Dentro de su poder de dirección, el empresario goza de la facultad disciplinaria, que es el poder para reprimir las conductas laboralmente ilícitas que pueda cometer un trabajador de la empresa.

La ley reconoce esta facultad al empresario para sancionar al trabajador cuando cometa incumplimientos o faltas laborales que pueden clasificarse en leves, graves y muy graves. A estos incumplimientos o faltas corresponden sanciones con la misma clasificación que el empresario, que pueden ser desde la suspensión de empleo y sueldo hasta el despido disciplinario llegado el caso.

En defecto, muchos empresarios hacen un mal uso de la potestad sancionadora, bien sea por desconocimiento, bien sea porque quieren acumular sanciones contra un trabajador determinado, para posteriormente hacerle un despido disciplinario y no pagarle indemnización. 

Si necesitas consultar o contratar a un abogado en tu ciudad puedes utilizar el buzón de consultas.



Para salvaguardar la seguridad jurídica en el ámbito laboral, el Estatuto de los Trabajadores dispone que las infracciones y sanciones deben ser establecidas, definidas y graduadas en las leyes, reglamentos y convenios colectivos de aplicación. Es decir, no se puede sancionar por hechos que no estén reconocidos como "falta" en una Ley o en un Convenio Colectivo.

Ejemplo: Un trabajador hace un comentario racista en presencia de sus compañeros por lo que otro trabajador emigrante que se siente aludido responde violentamente provocando una disputa. El trabajador que provocó la reyerta no sufre consecuencia alguna y el trabajador emigrante que respondió violentamente es despedido disciplinariamente (sin indemnización).

Dicho despido ni refleja un trato igualitario ni es proporcional. Con toda probabilidad, si el trabajador despedido impugnase el despido ante la jurisdicción social, le darían la razón, la declararían "parcialmente revocatoria" y el despido se declararía improcedente.

Límites:
  • El despido disciplinario tan solo cabe para sanciones muy graves.
  • Todas las sanciones son revisables a instancia del trabajador, en la jurisdicción laboral.
  • Está tajántemente prohibido sancionar:
    • Reduciendo la duración de las vacaciones u otros descansos.
    • Imponiendo una multa al trabajador
  • Una vez impuesta una sanción no cabe revocarla e imponer otra más grave.
  • Compensación de culpas: si el incumplimiento del trabajador se corresponde con otro incumplimiento del empresario, no cabe imponer sanción.
Otro límite importante es la llamada "garantía de indemnidad", o para entendernos mejor, la prohibición del empresario para tomar represalias contra un trabajador que ha denunciado o demandado a su empresa, de forma que cualquier decisión disciplinaria tomada por el empresa (despido o sanción) se tendrá por no puesta, y el trabajador será readmitido y resarcido. Más información en este artículo.

Si has sido sancionado por el empresario, y crees que la sanción es injusta y mancha tu nombre en la empresa, ponte en contacto con nosotros para revisar tu caso y negociar con el empresario una solución al problema.

Más info:


_________________________________________________________________________




0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

 

Laboroteca.com con vosotros desde Diciembre 2012 - | - Aviso Legal - | - Penaloteca.es, web dedicada al Derecho Penal